Aspectos Psicológicos ligados a la personalidad del ajedrecista.

 

Estudio  acerca de aspectos psicológicos tomados del Programa de Preparación del Deportista Cubano.

 

Se tratan todos los aspectos comenzando con la personalidad.

 

La personalidad del ajedrecista es el conjunto de cualidades cognoscitivas, psicológicas y volitivas que definen sus rasgos aspectos intelectuales y deportivos.

 

Podemos afirmar con respecto a la Personalidad en términos generales que es el conjunto de cualidades internas que interactúan como una unidad, a través de la cual el individuo manifiesta su conducta hacia las condiciones externas.

 


El entrenamiento del Ajedrez, más que impartición de conocimientos, es desarrollo de capacidades para adquirirlos autodidácticamente por medio de la apropiación oportuna de información externa y su ampliación por medio de la auto información; para ello hay que educar y entrenar capacidades cognoscitivas, psicológicas, volitivas y físicas.

Es necesario plantear que el mayor peso de la influencia directiva en la personalidad lo tiene el aspecto social; por ello, el ajedrecista debe garantizarse por una adecuada recepción de las influencias del colectivo y un procesamiento más adecuado aún, para su comportamiento deportivo lo lleve hasta la maestría.

1.   Particularidades cognoscitivas de la personalidad, están en función de:
1.   La atención.
2.   Las percepciones.
3.   El pensamiento.
4.   La memoria.
5.   La imaginación.
 

1.1. La atención:
La estabilidad de la atención muestra el sostenimiento de la misma en el estímulo o conjunto de estímulos de interés: de ella se deriva la productividad, o sea, el volumen y la calidad de la información que se interioriza.

En el Ajedrez, en ocasiones, el centro de interés está solo en un limitado número de figuras con respecto al total de una posición determinada; esto, si bien puede contribuir al análisis profundo y detallado de una idea o variante, limita la amplitud del pensamiento y conduce a una evaluación no objetiva de la posición. Además, puede ser que la atención no se modifique rápidamente con los cambios de la posición y por ello no sea suficientemente dinámica.

Todo ello conduce a que pasen inadvertidas jugadas intermedias y réplicas en los sectores del tablero menos atendidos.

Por todo lo anterior, la estrechez y la amplitud de la atención debe estar sujeta a los requerimientos de la posición y la voluntad debe ejercer dominio sobre estas características de la atención.

Si en una posición tensa el ajedrecista no tiene adecuado dominio de sí, estrecha y amplía su atención involuntariamente, originándose entonces las superficialidades y los descuidos.

1.2. Las Percepciones.
Es el proceso durante el cual se realiza el ordenamiento y las asociaciones de las distintas sensaciones en imágenes integrales de cosas o hechos. A diferencias de la sensación -que refleja cualidades aisladas del estímulo- la percepción representa al mismo en su integridad.

Por Ejemplo: El entrenador da información externa, muestra una posición, da orientación acerca de ella y plantea una interrogante sobre la misma.

El ajedrecista, al integrar lo externo (estímulo visual y estímulo auditivo) con sus conceptos y experiencias, logra una percepción de la situación problemática y la interioriza como un todo para ser procesada por el pensamiento. Las conclusiones posteriores constituirán su auto información.

Las percepciones del ajedrecista deben ser: objetivas (concordar con las realidades del tablero), integradas (integrar todos los elementos fundamentales de la posición) y estructuradas (en la partida la secuencia de percepciones permite a las anteriores facilitar las posteriores).

1.3. El Pensamiento:
Desde el punto de vista psicológico es el producto superior del cerebro. Desde el punto de vista lógico es el proceso activo de reflejar el mundo objetivo en forma de conceptos, juicio y teorías.

Conceptos: Es la idea que reúne las características de determinadas posiciones en el tablero por medio de conclusiones generales.

Juicios: Secuencia verbal por medio de la cual se exprese el contenido de los conceptos.

Teoría: Conjunto de conceptos organizados.

Los juicios particulares -al ser integrados y generalizados- originan conceptos y la aplicación de estos originan juicios nuevos.

Ejemplo: Un ajedrecista llega a tener los siguientes juicios:

•   Los peones doblados son defectos en la posición del que los tiene.
•   No siempre los peones aislados son defectos y abundan los casos, en que estando doblados los peones hacia el centro son beneficiosos.

Y surge el concepto: "en ciertas situaciones los peones doblados son defectos en la posición del que los poseen y estos pueden proporcionar ventajas al bando contrario”.

Dicho jugador, conduciendo las blancas, llega a la posición siguiente:

1- Cf3, Cf6 2- C4, C5 3- b3, d6 4- Ab2, g6.
En este momento en su pensamiento surgen los juicios nuevos ayudados por el concepto:
a)   Si juego 5- Af6 tendrá que jugar ef y sus peones quedarán doblados y este será un caso evidente de posición defectuosa.
b)   Jugaré 5- Af6 y trabajando la debilidad en d5 lograré ventaja.

La lógica del pensamiento reúne lo relacionado con los conceptos, juicios y teorías llevando a conclusiones prácticas.

El pensamiento como proceso comprende:

El Análisis: Es la identificación, en las posiciones, de los elementos que la caracterizan y conforman. Ej.: Posición de las piezas mayores, posición de los peones, etc.

La Síntesis: Es la simplificación de los elementos del análisis escogiendo los considerados más importantes. Ej.: Que ventajas en la posición son permanentes y cuáles no. La capacidad más útil de un ajedrecista es percatarse de los que es esencial en una posición.

La Comparación: Enfrentamiento de los elementos sintetizados con los viejos conocimientos: aquí juegan un papel fundamental la memoria mediata.

La Abstracción: Presentación interna de conceptos abstractos que facilitan el hallazgo de analogías durante la comparación.

La Generalización: Cuando el nuevo conocimiento sobre una posición particular se generaliza a todas las posiciones que cumplan ciertos requisitos.

Las particularidades del pensamiento son:

Independencia: Capacidad de ver y plantear la nueva tarea, el nuevo problema resolverlo con las fuerzas propias. En el Ajedrez es la base del desarrollo de la fuerza de juego.

Flexibilidad: Capacidad de cambiar el camino tomado inicialmente (el plan de juego) para conducir una posición cuando surjan nuevos elementos de análisis que nos haga considerarlo no correcto.

Rapidez: Capacidad de tomar decisiones en un tiempo muy limitado.

En el Ajedrez es de vital importancia desarrollar esta particularidad del pensamiento siempre y cuando esté sujeta a la voluntad.

1.4. La Memoria:
Es el almacenamiento de juicios y conceptos constantemente usados por el individuo en su conducta futura.

La memoria en el ajedrecista:

a)   Le permite acumular experiencias individuales para posterior aplicación práctica de aquellos que ha memorizado.
b)   Es una importantísima propiedad psíquica que influye en su personalidad.
c)   Puede ser desarrollada mediante la ejercitación.

Memoria Inmediata: Llamada también instantánea, primaria. Se produce después de una sola percepción y tiene muy corta duración el almacenamiento, por lo que la reproducción sólo se hace posible poco tiempo después de la percepción.

En el ajedrecista la secuencia de procesos pensantes durante la partida requiere la memorización de otros anteriores (en la misma) para poder ayudar a los nuevos razonamientos: en este caso la memoria es inmediata, pero por su utilidad operativa se le puede denominar Memoria Operacional.

Memoria Mediata: Llamada también de larga duración. Le es característico un almacenamiento prolongado del material después de la repetición frecuente y reproducción de la percepci6n.

En el ajedrecista la secuencia de procesos pensantes durante la partida crea una interacción entre la memorización inmediata (pensamiento realizado minutos antes) y la memorización mediata (pensamiento reafirmados del pasado, que ya pertenecen a su experiencia individual). De esta interacción se deriva el almacenamiento de datos relacionados con la imaginación en el ajedrecista:

En la toma de decisiones, aquí actúa la memoria operativa.

Los tres tipos de memoria (Inmediata, Mediata y Operativa) constituyen en el ajedrecista una unidad que le da base informativa para procesar conocimientos hasta la torna de decisiones.

1.5. La Imaginación:
Al igual que el pensamiento, es uno de los procesos cognoscitivos superiores.

Es imposible para el ajedrecista realizar un cálculo adecuado sin imaginar las variadas posiciones resultantes.

a)   Es un elemento necesario para la actividad creadora.
b)   Es la capacidad de crear nuevas situaciones en el juego, sin que haya sido realizado ningún movimiento de piezas (lo hará sobre la base de procesar la información recibida en la interacción de la memoria mediata con la inmediata).
c)   Aparece durante las situaciones más problemáticas donde es necesario buscar situaciones nuevas; mediante ella se produce el fenómeno creativo de previsión de las futuras acciones.
d)   Funciona en la etapa del conocimiento en que la indeterminación de la situación (sin valoraciones definitivas) es bastante grande.

2.   Particularidades psicológicas de la Personalidad.

Est
án en función de:

1) El pensamiento.
2) El carácter.
3) Las capacidades.

2.1. El Temperamento:
Son rasgos particularidades de la personalidad que muestran como transcurre la actividad psíquica.

En el ajedrecista se presentan:

1.   Velocidad del surgimiento de los procesos psíquicos y su estabilidad. Ej.: Velocidad con que se apropia de percepciones sobre el estado del juego.
2.   Estabilidad del surgimiento de procesos psíquicos. Ej: Duración de la concentración de la atención en el cálculo.
3.   Intensidad de los procesos psíquicos. Ej: La fuerza de las emociones en el entrenamiento, la intensidad de los procesos de autocontrol de naturaleza volitiva.

Los procesos negativos del temperamento en los ajedrecistas pueden ser controlados por medio de la exaltación de los motivos y por la coerción formadora de los actos volitivos.

Las bases del temperamento son:

a)   Fuerza del proceso de excitación e inhibición: dependientes de la capacidad de trabajo de las células nerviosas.
b)   Equilibrio del sistema nervioso: grado de correspondencia entre fuerzas excitantes e inhibidores.
c)   La movilidad de los procesos nerviosos: La capacidad de sustituirse la excitación e inhibición una a otra (rápida y fácilmente).

Tipos de Temperamentos.- Conjuntos de propiedades psicológicas comunes para cierto grupo de personas.

1.   Colérico: (Fuerte y desequilibrado).
Necesita, por medio de tareas volitivas de creciente dificultad, educar su control interno sobre el equilibrio Excitación- Inhibición.

2.   Sanguíneo: (Fuerte, equilibrio y activo)
En este ajedrecista hay que desarrollar convenientemente el dominio de sí para controlarse a voluntad frente a los impulsos y al derroche innecesario de energías. Hay que enseñarlo a ser metódico.


3.   Flemático: (Fuerte, equilibrado e Inerte)
Tiene por características innatas la paciencia, la firmeza y el dominio de sí. Es necesario desarrollar las mismas y entrenarlo para que aumente su facilidad de estimularse en las tareas del ajedrez.

4.   Débil: Al no ser fuerte es incontroladamente equilibrado y desequilibrado, activo e inerte. Le es característico la falta de confianza en si mismo.
•   Para ayudarlo hay que definir hasta que punto influye en su debilidad:
•   Lo biológico.
•   Su desorganización en los procesos externos y en sus hábitos de vida.
•   Su incapacidad para desplazar su equilibrio interno a favor de los procesos de excitación.
•   El grado de trauma en su falta de confianza en sí mismo y las aplicaciones de esta en su apatía frente a las motivaciones (grado de decepción).

Métodos para trabajar el temperamento en favor del desarrollo de la personalidad intelectual y deportiva del ajedrecista.

Método 1: La crítica constructiva:
Su forma depende del tipo de temperamento. Ej: En el colérico la dulzura contribuye a disciplinario; en el melancólico debe ser puramente estimulación e inducción de optimismo hacia el éxito.

Método 2: La regulación de actividades:
Se requiere valoración de! nivel de esfuerzo individual (dificultad del proceso de auto información) para poder controlar en el entrenamiento la dosificación y el incremento de las dificultades en las tareas consecutivas.

Método 3: Reforzamiento de los motivos:
Desarrollando el interés, por medio de la orientación en la esfera motivacional se facilitará la eliminación de distintas influencias negativas.

Método 4: Adaptación del temperamento a las exigencias del Ajedrez:
El estilo de juego en el ajedrecista define los procedimientos particulares para enfrentar las distintas situaciones durante la  partida y el modo de llevar a cabo las decisiones operativas para el logro de resultados exitosos.

Una de las condiciones de la formación del estilo individual es tener en cuenta los rasgos del temperamento, o sea, el ajedrecista ha de elegir los modos y procedimientos de ejecución de las acciones del juego que en su mayor grado corresponde a su temperamento.

Otra de las condiciones esenciales para alcanzar el alto grado de desarrollo que significa la definición de un estilo particular en un ajedrecista es: Una actitud consciente y creadora hacia las actividades de entrenamiento.

2.2 El Carácter:
Conjunto de rasgos que muestran el modo de comportamiento e indica la situación que lo provoca, además de evidenciar las emociones que lo acompañan.

Cuando en los ajedrecistas el temperamento se adapta a las actividades del juego empiezan a moderarse los rasgos de su carácter ante el deporte Ajedrez.

Ej: Rasgos Positivos: Dedicado (aspecto volitivo), concentrado (aspecto intelectual), alegre (aspecto emocional). Rasgos negativos: Ocioso, distraído y disgustado.

En la teoría del entrenamiento hay un concepto cuyo juicio es el siguiente: "Las cualidades positivas del deportista se forjan mejor durante el entrenamiento cuando las condiciones de este se acercan más a las condiciones de competencia" .Una de las bases que tiene este planteamiento es que la formación del carácter ante el deporte es un aspecto fundamental en la formación de la personalidad deportiva y es la competencia el marco más adecuado para ello.

Las cualidades del carácter en el ajedrecista pueden ser agrupadas en cuatro diferentes actitudes:

a)   Cualidades que expresan la actitud hacia el colectivo de entrenamiento y hacia personas en particular: bondad, sensibilidad, exigencia, insolencia, etc.
b)   Cualidades que expresan la actitud hacia el entrenamiento: Amor al trabajo ajedrecístico, escrupulosidad, responsabilidad ,etc.
c)   Cualidades que expresan la actitud hacia los materiales de entrenamiento: esmero, desorden, cuidado, etc.
d)   Cualidades que expresan la actitud hacia él mismo: amor propio, ambición, soberbia, orgullo, presunción, sencillez, etc.

2.3 Las Capacidades:
Son aquellas particularidades psicológicas de la persona de las cuales depende el adquirir conocimientos, habilidades y hábitos. (observase que sería un error de concepto decir que las capacidades son hábitos, habilidades o conocimientos).

La experiencia muestra cómo algunos jugadores -que inicialmente lo hacían todo mal en el juego, debido al entrenamiento- comienzan a desarrollar habilidades, hábitos y conocimientos con extrema rapidez y en poco tiempo sobrepasan a los demás en el camino hacia la maestría.

Lo planteado nos permite sacar dos conclusiones:

a)   Las capacidades del ajedrecista no se revelan en los conocimientos, habilidades y hábitos como tales, sino en la dinámica del proceso de adquirirlos.
b)   El entrenamiento de Ajedrez no está esencialmente dirigido a crear hábitos, habilidades y conocimientos ya que lo fundamental es el desarrollo de las capacidades para adquirirlos fundamentalmente por sí mismo.

Las capacidades son posibilidades y la fuerza de juego es una realidad.

La capacidad tiene sentido al definir la actividad específica hacia la cual está dirigida (capacidad para esto o aquello), dado que una actividad sólo puede ser realizada con éxito si se posee la capacidad específica para ella.

El talento es un grado de desarrollo especialmente alto de las capacidades.

En el ajedrecista el talento es un grado de capacidad que le permite llevar a cabo exitosamente la conducción de manera propia y original.

En el entrenamiento utilizamos incorrectamente el concepto de talento cuando lo consideramos no como una posibilidad, sino como una realidad manifiesta.

Por ejemplo: "Este escolar es un talento ajedrecístico".

Lo correcto sería: "Este escolar tiene una capacidad para el Ajedrez que desarrollada por el entrenamiento debe alcanzar el grado de talento". “Este escolar es un talento en potencia".

3.   Particularidades volitivas de la Personalidad:
Las diferentes acciones del ser humano son estimuladas por diversas motivaciones (inclinaciones, deseos, aspiraciones), que en determinadas ocasiones adquieren el carácter de objetivos vitales; estos objetivos se transforman en metas del individuo y su conjunto -manifestado en la actividad- se denomina esfera motivacional.

Las acciones que caracterizan la esfera motivacional cuando son volitivas suponen la conciencia del fin perseguido.

Un grupo especial de estas acciones voluntarias está compuesto por las acciones volitivas; las mismas son acciones conscientes dirigidas a un fin determinado e implican esfuerzos realizados para vencer obstáculos que han de presentarse en el camino hacia el éxito deportivo.

La actividad volitiva consiste en ejercer poder sobre uno mismo, controlar los impulsos involuntarios y en caso necesario reprimirlos.

La etapa esencial del acto volitivo es la reflexión sobre como lograr el fin propuesto, o sea, cuales serán los medios para lograr el fin en esto reside la naturaleza intelectual del acto volitivo.

En el ajedrecista el mayor esfuerzo reside en el cumplimiento de la decisión ya tomada. Así por ejemplo: Ejecutar la acción de comenzar la preparación para un torneo es estorbada por costumbres arraigadas en la tendencia a pasar los días sin sistema alguno. Para triunfar sobre estos hábitos negativos es necesario una buena dosis de voluntad; sin embargo, cuando lo logramos se quedan sensaciones positivas de autodominio y conciencia de las fuerzas propias.

El ajedrecista debe realizar esfuerzos volitivos no una o dos veces, sino de modo continuado durante un tiempo prolongado para desarrollar sus cualidades volitivas.

Ejemplo:

a)   La Independencia: Se manifiesta en que el jugador determina sus actos no en base de influencias casuales, sino a partir de sus convicciones y conocimientos.
b)   La Decisión: Se manifiesta en la capacidad para tomar decisiones suficientemente fundamentales y de llevarlas deliberadamente a cabo en tiempo sin vacilaciones innecesarias.
c)   La Perseverancia: Se manifiesta en la capacidad de mantener su energía en constante y prolongada tensión y que las dificultades para lograr sus fines no lo atemoricen.
d)   Firmeza o Autodominio: Se manifiesta en la capacidad para imponerse a impulsos negativos como por ejemplo: La pereza, y la indecisión, etc.

Cuando el ajedrecista se va acostumbrando a ejecutar tareas cada vez más difíciles (que requieran mayor independencia e iniciativa) se van fortaleciendo sus cualidades volitivas indispensables.

En el ajedrecista la práctica de acciones volitivas acertadas le da confianza en su voluntad.

Los tres enemigos de la voluntad en el ajedrecista son: la pereza, la desorganización y la desatención.

La voluntad del ajedrecista se forma con la eliminación de las dificultades. No son las dificultades propiamente dichas, sino su eliminación, los que eleva la capacidad del individuo para la ejecución de los esfuerzos volitivos. Las dificultades que no se eliminan no solo dejan deformar la voluntad, sino que -por el contrario- disminuyen las posibilidades en el jugador de manifestarla.

Al educar la voluntad del jugador de ajedrez, el entrenador tiene que sopesar las tareas que le plantea, con su grado de preparación para resolverlas. Este proceso se basa en el principio didáctico de ir de lo simple a lo complejo.

El entrenamiento de la voluntad consiste en el sistemático cumplimiento de acciones no atractivas (que propiamente no son interesantes pero si sensatas y útiles). Es necesario obligarse a realizar con regularidad esfuerzos de atención. Como resultado surgirá una mayor confianza en las fuerzas propias.

 

Como se ve  en este apunte la utilización de un método científico de trabajo sobre la base de un estudio de la personalidad del jugador de ajedrez conseguirá la evolución de su juego fortaleciendo la confianza en si mismo.

 

chesscooplogo