Piensa en todo el juego a partir de los movimientos de apertura. Se considera que una partida de ajedrez tiene tres etapas, todas las cuales están profundamente vinculadas. Los mejores jugadores de ajedrez siempre están de 10 a 12 movimientos por delante en su cerebro, desarrollando de 3 a 4 estrategias simultáneamente dependiendo de los movimientos de su oponente. Saben que los movimientos y las piezas que se cambian en las etapas tempranas afectarán profundamente el final del juego y planifican en concordancia.

 

Apertura: aquí es donde estableces el tono del juego. Tus primeros 4 a 5 movimientos desarrollan muchas piezas rápidamente y empiezan a pelear por el centro del tablero. Puedes ir a la ofensiva, llevando la pelea hacia tu oponente, o a la defensiva, conteniéndote y esperando a que tu oponente dé el primer paso.

 

El juego mental: esto existe simplemente para establecer tu final del juego. Cambias piezas, tomas el control del centro del tablero y estableces 1 a 2 líneas de ataque que puedas poner en marcha en cualquier momento. Un sacrificio puede ser beneficioso, pero tienes que saber cómo el perder una pieza afecta tus posibilidades de ganar al final del juego.

 

El final del juego: solo quedan unas cuantas piezas y todas son increíblemente valiosas. El final del juego parece ser la etapa más dramática pero en realidad la mayor parte del trabajo ya se ha hecho. El jugador que "ganó" el juego mental y terminó con el mejor material debería concluir con un jaque mate.

 

Elige alfiles en lugar de caballos en el final del juego. Al principio, los alfiles y los caballos están aproximadamente equiparados en fuerza. Sin embargo, en el final del juego, los alfiles pueden moverse rápidamente a través de todo el tablero, el cual para este punto está mucho más vacío, mientras que los caballos siguen siendo lentos. Recuerda esto al cambiar piezas. El alfil puede no ser tan útil a corto plazo pero será una ventaja al final.

Utiliza la fuerza en la cantidad de tus peones en un tablero vacío. Los peones pueden parecer inútiles pero son piezas cruciales a medida que el juego llega a su fin. Pueden respaldar a piezas más fuertes, moverse hacia arriba del tablero para crear presión y son un maravilloso escudo para tu rey. Sin embargo, este beneficio se pierde si empiezas a duplicarlos a una etapa temprana (colocar dos peones en la misma línea vertical). Mantén tus peones juntos y deja que se respalden unos a otros horizontalmente. En donde queden muy pocas piezas en el tablero, un empujón hacia arriba para atacar a una reina puede hacerte ganar el juego.

 

Conoce cuándo presionar para que la partida quede en tablas. Si tienes poco material y sabes que no tienes una posibilidad de obtener un jaque mate con lo que te queda, es momento de presionar para que la partida quede en tablas.

En el ajedrez competitivo, tienes que darte cuenta de cuándo has perdido la posibilidad de ganar (si solo te quedan un rey, un peón y tal vez 1 o 2 piezas más, si tu oponente te tiene en fuga, etc.) y, en su lugar, debes apuntar a que la partida quede en tablas. Hay varias formas de reducir tus pérdidas y obtener una partida en tablas, incluso cuando las cosas parecen imposibles:

El jaque perpetuo es cuando fuerzas a tu oponente a una posición en la que no puede evitar entrar en jaque. En realidad no lo tienes en jaque mate sino simplemente lo tienes en una posición en la que no está en jaque pero no puede moverse de una forma que no lo ponga en jaque. Esto se realiza con frecuencia junto con un último intento de ataque al rey, dejando al oponente atrapado entre el ataque y la defensa.

 

Ahogado: cuando un rey no está en jaque pero no puede moverse sin entrar en jaque. Debido a que un jugador no puede entrar en jaque voluntariamente, la partida queda en tablas.

Repetición o movimientos inútiles: si han ocurrido 50 movimientos sin que una pieza sea capturada o un jugador entre en jaque, puedes pedir que la partida quede en tablas. Si ambos jugadores solo realizan exactamente el mismo movimiento 3 veces seguidas (porque se ven obligados a moverse de un lado a otro), la partida también se considera en tablas.

Falta de material: hay unos cuantos escenarios en donde ganar es físicamente imposible:

Solo hay dos reyes en el tablero. Hay un rey y un alfil contra un rey. Hay un rey y un caballo contra un rey. Hay un rey y dos caballos contra un rey.

 

Practica  problemas de ajedrez en tu tiempo libre. Puedes incrementar ampliamente tus habilidades en el ajedrez sin tener que enfrentarte nunca a un oponente. Los problemas de ajedrez son tableros de muestra que te piden que realices un jaque mate con solo 1 o 2 movimientos. Los problemas de ajedrez desarrollan tu habilidad para ver todos los ángulos potenciales de ataque y la mejor forma de organizar tus piezas.